ARTÍCULO
Macarena McKay, presidenta del Comité de Ética de la ACHAI:
La presidenta del Comité de Ética de la ACHAI analiza cómo se incorpora de manera responsable la automatización en la asesoría de inversión.
Un aforo que superó todos los cálculos para el webinar "IA de manera ética y responsable en asesoría de inversión", reveló el interés que genera el tema entre los asesores independientes de inversión. Macarena McKay, recientemente designada como presidenta del Comité de Ética de la Asociación Chilena de Asesores de Inversión, fue la expositora en esta conversación online, dando contexto y atendiendo las dudas que genera la manera en que se ha incorporado este avance tecnológico a la actividad.
¿Cómo resumiría el mensaje principal de su exposición?
El primer mensaje es que la IA no es un tema tecnológico, es un tema humano, es un tema ético, es un tema estratégico. La ética en este plano tiene ROI, y eso es súper importante, porque cuando uno habla de asesoría de inversión, estás hablando de decisiones que afectan familia, ahorro, proyectos de vida, confianza.
Yo creo que la IA bien usada puede ayudar mucho en la calidad de la asesoría de inversión, para tener más tiempo para estar con el cliente. Por eso destacaba en el webinar que la supervisión humana es clave, que hay que mantener a las personas en el centro de las decisiones, y siempre teniendo la confianza como lo más importante.
¿Cuáles advierte que son las principales inquietudes en este tema?
Una inquietud mía es la necesidad de formación ética, de educación, de capacitación, sobre todo cuando voy a muchas partes donde la gente está usando IA como loca, pero no sé si las personas están entendiendo sus riesgos y sus límites. La gran inquietud es hasta qué punto estamos yendo de la mano con este avance, más allá de la regulación. Si estamos avanzando de la mano con entender, con capacitarnos desde la ética, desde la IA responsable, a quién le hago click, a quién no, en qué confío; subo esta información sensible o no. Tengo que poner mi rut en ChatGPT y va a quedar a disposición de todos, o subo la foto de mi carnet y va a estar el número de documento. Son temas que necesitan criterio.
¿Qué rol debe tomar el asesor en este caso?
Con mayor razón el asesor de inversión necesita estar preparado, capacitado. Y debería permanentemente estar enfrentándose a dilemas que ejerciten su criterio ético y responsable, reflexionar, dialogar. ¿Qué haríamos en esta situación? ¿Qué pasa si la herramienta me da tal resultado? ¿Cómo lo chequeo? ¿Cómo me encargo de revisar qué fuente usé? ¿Me doy el tiempo de revisar que la fuente que me dio el paper de no sé qué es real? Veo una necesidad enorme de orientación, de criterios claros. Por eso es tan buena una actividad como la de la ACHAI, que aborde el tema, que diga, sabes qué, estas son buenas prácticas, estos son casos malos, no los copiemos.
Máxima transparencia
Usted planteaba que ahora nace la posibilidad de que los asesores informen a sus clientes qué porcentaje de inteligencia artificial se usa en una propuesta.
Eso es pura transparencia. Creo que es una muy buena práctica declarar: "Sabes, que en esto me apoye con I A". Creo que una persona va a valorar mucho más que el asesor le diga y le cuente que lo hizo.
Soy de la idea de que la inteligencia artificial no se debería usar de forma invisible. El cliente tiene que entender cuánto hay de automatización y cuánto de la supervisión humana, porque así me da tranquilidad y me da confianza.
¿Destacaba que hay un liderazgo emocional que también debe aparecer en este proceso de asesoría?
Absolutamente, porque, de nuevo, esto no es una discusión tecnológica. Yo tampoco soy experta tecnológica. Para mí el tema no es tecnológico, es humano. Lo digo porque, dado que lo técnico se está automatizando, lo que queda no automatizado es lo humano. Entonces eso es lo que más necesitamos potenciar, que sea más humano, más emocional, desde la empatía, desde lo ético. Mientras más se automatizan los procesos, más importante el criterio. Todo eso es lo propio nuestro, escuchar, generar confianza, dialogar. El criterio, la inteligencia emocional, la personalización y la asesoría de inversión en esto es clave. O sea, esa relación cliente-asesor es tan humana, es tan de confianza y yo no puedo construir confianza desde una automatización. Entonces, más valioso se vuelve el humano.
El contexto
¿Lo que más se resalta en la asesoría independiente es atender al cliente en todas sus dimensiones personales a través del tiempo?
Tal cual. Y fíjate que ahí dijiste algo súper importante, el cliente va a ir evolucionando, ya no te va a pedir información, el asesor ya no va a ser el que entregue la información, el cliente va a llegar clarito con todos los indicadores. ¿Qué es lo que necesita el cliente? Acompañamiento, lo que estamos diciendo, confianza y criterio. Entonces, hay una evolución del rol del asesor: menos análisis y procesamiento de datos, más guía, que sea orientador, intérprete, generador de confianza, en un mundo más incierto, más complejo.
¿Y en diferentes contextos?
Y eso, el contexto, nunca lo va a tener la IA. La IA nunca va a contextualizar una realidad humana. Entonces, mira qué interesante, porque quizás a muchos asesores de inversión no les va a gustar, pero en la era de la inteligencia artificial y de la tecnología, la ventaja competitiva del asesor ya no va a ser técnica, ni va a ser cuál es el más seco en probabilidad y estadística. La ventaja va a ser cada vez más humana y el asesor de inversión se va a convertir en parte de ese cliente por lo mismo, porque es donde va a encontrar seguridad, confianza y certezas.
¿Qué ejemplos podría señalar como los más preocupantes en esta dimensión ética que debe adoptarse frente a la IA?
Para mí el mundo de los influencers es un temazo. Todos estos influencers y gente que recomienda sin estar, sin ser miembro de la ACHAI, o sin estar en el registro de la Comisión para el Mercado Financiero, lo encuentro súper preocupante.
Pero para mí, lo más grave, son todas las deep fakes, el contenido falso, lo que puede manipular mercado, generar fraude financiero. Mira lo que pasó con Milei y las criptomonedas. Ahí tengo un caso tremendo mundial. Entonces, muchos de estos casos no tienen que ver necesariamente con la tecnología en sí, con la herramienta, sino con que no se usó con transparencia, o que no se supervisó humanamente.